En una carretera cualquiera entre dos poblaciones cualquiera de la provincia de Barcelona, nos encontramos justo a la derecha de la calzada un edificio de cuatro plantas y doce viviendas abandonado, que se encuentra a varios kilómetros del casco urbano, perdido en mitad de la nada, al lado de una estrecha carretera.
Un lugar escalofriante que aun conserva todo su encanto, además de permanecer en él, pertenecias y objetos de los antiguos propietarios, a priori parece un lugar abandonado como otro cualquiera, sin embargo, para el Sr. José Colomé y su hermano, es un lugar que esconde algo extraño, por eso recibí en mi móvil una fotografía del lugar y una invitación a acudir al mismo.
José me comentaba de camino hacía el lugar, que había estado allí en varias ocasiones de día y que siempre parecían producirse golpes y ruidos extraños casualmente cuando el viento era inexsistente, golpes de puertas que se abrían y cerraban, como si alguien estuviese intentando asusralos, por eso la primera vez creyeron que se trataba de algún vagabundo o quizá de algunas personas jóvenes que querían divertirse, sin embargo revisaron todo el edificio sin encontrar a nadie en el lugar, mientras que los golpes de las puertas seguían manifestándose a su antojo.
Cuando llegamos al lugar lo primero que hicimos fue recorrer los doce pisos, estancia por estancia, para que yo pudiese ver como era cada rincón de ese lugar, la verdad es que fue una inspección ocular muy tranquila, sin sobre saltos, ya que no escuchamos ni vimos nada extraño. Durante nuestra visita José y su hermano no paraban de repetir que en las anteriores visitas diurnas se habáin manifestado golpes y ruidos inexplicables, cosa que esa noche no sucedía.
Una vez que finalizó nuestra inspección ocular, decidimos colocar un sensor de movimiento en un lugar determinado y realizar una serie de fotografías del pasillo donde estaba ubicado el aparto. Al intentar realizar la primera instantanea, la cámara nos indicó que la batería estaba completamente agotada, así que sin darle mayor importancia al suceso decidimos introducirnos en una de las habitaciones del pasillo donde teníamos colocalo el sensor de movimiento y grabar una serie de psicofonías. Realizamos tres grabaciones de dos minutos, donde aparecieron algunas supuestas psicofonías muy débiles y acto seguido la batería de la grabadora terminó por consumirse por completo, lo que dio lugar a que después de unos minutos en el interior del inmueble esperando a ver si escuchábamos saltar el detector de movimiento, decidimos abandonar el lugar.
Posteriormente, José Colomé a regresado en varias ocasiones al lugar y nos ha dejado un dato curioso, según su experiencia en el edifico, siempre que va de día es testigo de golpes y ruidos inexplicables, pero en las ocasiones que ha acudido de noche no ha presenciado nada extraño, dato que tendremos en cuenta para nuestra próxima visita al lugar, ya que hemos decidido investigar en profundidad este edificio que consta de doce pisos de 60m2 aproximadamente cada uno.
Todavía es pronto para realizar una primera valoración del lugar, pero si podemos pensar que quizá exista alguna razón que desconocemos que sea lo que supuestamente active la fenómenología en el edificio cuando es de día ¿quizá algún suceso acontecido en el pasado a esas horas del día? lo cierto es que no lo sabemos, aunque es una posibilidad que intentaremos investigar, de momento sabemos que ese lugar tiene toda la pinta de pertenecer a una antigua colonia obrera, ya que sabemos que por la zona hay varias.
Así que amigos, les invito a acompañarnos en esta investigación que acaba de comenzar, en los próximos días acudimos al lugar para intentar exclarecer si este edificio abandonado encierra realmente fenómenos inexplicables (de momento todo apunta a que si)
Un lugar escalofriante que aun conserva todo su encanto, además de permanecer en él, pertenecias y objetos de los antiguos propietarios, a priori parece un lugar abandonado como otro cualquiera, sin embargo, para el Sr. José Colomé y su hermano, es un lugar que esconde algo extraño, por eso recibí en mi móvil una fotografía del lugar y una invitación a acudir al mismo.
José me comentaba de camino hacía el lugar, que había estado allí en varias ocasiones de día y que siempre parecían producirse golpes y ruidos extraños casualmente cuando el viento era inexsistente, golpes de puertas que se abrían y cerraban, como si alguien estuviese intentando asusralos, por eso la primera vez creyeron que se trataba de algún vagabundo o quizá de algunas personas jóvenes que querían divertirse, sin embargo revisaron todo el edificio sin encontrar a nadie en el lugar, mientras que los golpes de las puertas seguían manifestándose a su antojo.
Cuando llegamos al lugar lo primero que hicimos fue recorrer los doce pisos, estancia por estancia, para que yo pudiese ver como era cada rincón de ese lugar, la verdad es que fue una inspección ocular muy tranquila, sin sobre saltos, ya que no escuchamos ni vimos nada extraño. Durante nuestra visita José y su hermano no paraban de repetir que en las anteriores visitas diurnas se habáin manifestado golpes y ruidos inexplicables, cosa que esa noche no sucedía.
Una vez que finalizó nuestra inspección ocular, decidimos colocar un sensor de movimiento en un lugar determinado y realizar una serie de fotografías del pasillo donde estaba ubicado el aparto. Al intentar realizar la primera instantanea, la cámara nos indicó que la batería estaba completamente agotada, así que sin darle mayor importancia al suceso decidimos introducirnos en una de las habitaciones del pasillo donde teníamos colocalo el sensor de movimiento y grabar una serie de psicofonías. Realizamos tres grabaciones de dos minutos, donde aparecieron algunas supuestas psicofonías muy débiles y acto seguido la batería de la grabadora terminó por consumirse por completo, lo que dio lugar a que después de unos minutos en el interior del inmueble esperando a ver si escuchábamos saltar el detector de movimiento, decidimos abandonar el lugar.
Posteriormente, José Colomé a regresado en varias ocasiones al lugar y nos ha dejado un dato curioso, según su experiencia en el edifico, siempre que va de día es testigo de golpes y ruidos inexplicables, pero en las ocasiones que ha acudido de noche no ha presenciado nada extraño, dato que tendremos en cuenta para nuestra próxima visita al lugar, ya que hemos decidido investigar en profundidad este edificio que consta de doce pisos de 60m2 aproximadamente cada uno.
Todavía es pronto para realizar una primera valoración del lugar, pero si podemos pensar que quizá exista alguna razón que desconocemos que sea lo que supuestamente active la fenómenología en el edificio cuando es de día ¿quizá algún suceso acontecido en el pasado a esas horas del día? lo cierto es que no lo sabemos, aunque es una posibilidad que intentaremos investigar, de momento sabemos que ese lugar tiene toda la pinta de pertenecer a una antigua colonia obrera, ya que sabemos que por la zona hay varias.
Así que amigos, les invito a acompañarnos en esta investigación que acaba de comenzar, en los próximos días acudimos al lugar para intentar exclarecer si este edificio abandonado encierra realmente fenómenos inexplicables (de momento todo apunta a que si)
E-MAIL: segurama@gmail.com

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada